Te veo la piel,
te miro el alma,
suave, limpia.
Te acaricio la espalda y el espíritu.
Tus dedos por debajo de mi ser.
Deshacemos la cama para hacer una alianza.
Aliados para la felicidad. Completamente.
Te miro vestida de ti,
desnuda de ropa.
A veces pienso
no es que tengas la piel blanca,
es que estás llena de luz.
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